sololocal.info

bannercontinental

 

banerfacebook

banertwiter2

Bahía en Flickr

www.flickr.com
Elementos de Fotos Solo Local Ir a la galería de Fotos Solo Local
La Objetividad Periodística no Existe PDF Imprimir Correo
Escrito por Sandra Crucianelli, viernes 19/02/10   

(Comentario) - De los correos electrónicos y mensajes vía Facebook recibidos tras la publicación del editorial "La Información, Según Cristian Breitenstein" y "La UNS y el IADO no Pueden Mostrar los Análisis de la Ría", voy a rescatar el que difundió el pensamiento de  Chris Hedges, un columnista que este mes pasado publicó un ensayo en el que sostuvo que la falsa idea de la objetividad periodística está matando al periodismo. El pensamiento de Hedges, reconocido y premiado periodista internacional, es de extrema vigencia en nuestros días, cuando los periodistas que no respondemos a ciertos intereses, solemos ser considerados un peligro para la sociedad. Por eso, tanto el poder político como el económico, se sienten más a gusto con periodistas neutrales o mal llamados  "objetivos" (como si fueran objetos y no sujetos),  ya que esa mirada sin ideas propias y vacía, les proporciona una mejor imagen ante la sociedad, de la que dependen. No entienden que por naturaleza, la prensa debe mantener relaciones tensas con esos poderes, ya que de otro modo, se traicionaría  lo que los ciudadanos esperan de los medios de comunicación. La columna de Hedges publicada en la revista digital TruthDig, está en inglés, tal como se lee haciendo clic aquí. Pero parte de la traducción aparece en una nota de Pablo Bilsky, publicada en ArgenPress, cuyos principales conceptos se reproducen en el artículo completo.

 


La búsqueda de objetividad está matando al periodismo, porque lo condena a la falta de pasión, a una mirada fría, sosa y hueca, que no transmite sentimientos ni ideologías, ni las posturas personales del (reportero),  testigo de los hechos.

Según la nota firmada por Chris Hedges y titulada “La objetividad está matando a los diarios y vamos a estar peor cuando cierren” no hay que echarle la culpa de la debacle de los diarios a Internet, sino al periodismo “sin sangre y sin alma” cuya existencia puede verificarse incluso entre los medios progresistas, según se afirma.

Hedges plantea una situación cotidiana en una sala de redacción de un diario. El periodista vuelve de cubrir una nota, regresa de ser testigo, por ejemplo, “de lo peor del sufrimiento humano”. El cronista se siente indignado, furioso y conmovido por lo que le tocó ver, pero después se enfrenta con sus jefes, sus editores. Y muchas veces, señala el autor de la nota, es silenciado por quienes están en puestos jerárquicos y se interponen entre la pasión del periodista y el lector.

El credo de la objetividad y el equilibrio, formulado a principios del siglo XIX por los propietarios de los periódicos para generar mayores beneficios de los anunciantes, desarma y deja lisiada a la prensa”, señala la nota de Hedges.
"Y el credo de la objetividad se convierte en un vehículo conveniente y rentable para evitar enfrentarse a las verdades desagradables y para no enojar a una estructura de poder. Este credo transforma a los periodistas en observadores neutrales o voyeurs. Se destierra la empatía, la pasión y la búsqueda de la justicia. Los periodistas están autorizados a ver, pero no para sentir o para hablar con su propia voz. Funcionan como profesionales y ven a sí mismos como científicos sociales desapasionados y desinteresados.

"Este alarde de falta de parcialidad, impuesto por las jerarquías de los burócratas, es la enfermedad del periodismo estadounidense”, señala el autor de la nota, que se refiere específicamente a la prensa de su país, aunque acaso su análisis bien podría funcionar como disparador para visualizar qué sucede en otras latitudes.  Hedges demuele el mito de las dos caras de la realidad, el cuentito de contar las dos campanas y ese tipo de simplificaciones, siendo que la realidad posee infinitas y cambiantes aristas, afirma el autor. Estas falacias finalmente conducen, se indica en la nota, a publicar la “versión oficial” de los hechos. Es decir la del poder.

Volvemos a la época de la aristocracia griega, entonces. Los más poderosos son los que indican qué es verdadero y qué es falso. Lo pueden hacer directamente, o a través de escribas a su servicio. Porque lo que el texto muchas veces oculta bajo el ropaje de la objetividad (y a esto le han llamado “ideología”), es desde dónde, desde qué lugar social e histórico, desde qué intereses particulares se dice lo que se dice. O sea, al servicio de quién, de los intereses de qué actor social, está el texto. O sea que muchas veces sigue ocurriendo lo mismo que durante la aristocracia griega, pero ahora bajo el ropaje de una presunta “objetividad” que es apenas una engañifa.
La opacidad del discurso, su capacidad o incapacidad para reflejar la realidad, sin embargo, no borran en absoluto el límite ético en el ejercicio de la labor del trabajador de prensa. Ese límite es claro, concreto, y preciso. El límite es mentir a sabiendas, tergiversar una información. La mirada subjetiva pero honesta describe lo que ve, desde su particular punto de vista, desde su específico lugar social y económico, pero describe lo que sinceramente ve. El mito de la “objetividad”, en cambio, oculta muchas veces los intereses más inconfesables e inconfesados.
Por eso, los que hablan de “objetividad” y “periodismo independiente” dejan al desnudo, al usar estas expresiones que saben falaces, que cuentan con el alto grado de impunidad de los más poderosos, en principio. Y develan, asimismo, el núcleo duro, el trasfondo más oscuro y oculto de su ideología: desprecian al público, no lo respetan en absoluto, intentan manipularlo en beneficio de sus patrones. Y hablan desde la orgullosa posición de quienes lo hacen en nombre de una élite que ha hecho de la verdad su propiedad privada.

Enlaces relacionados:
Para acceder al ensayo completo de Hedges, en inglés, haga clic aquí
Para acceder a la nota de Argenpress, en español, haga clic aquí.
La Objetividad Periodística no Existe
Comentarios (3)Add Comment
0
escrito por Marcelo Tedesco, febrero 22, 2010
Muy buen artículo. Una vez escuché una frase que no me voy a olvidar más: "el periodista tiene que ser siempre opositor". No importa que comulgue con la ideología del poder de turno, o que comparta sus medidas de gobierno. Ni siquiera importa si alaba mucho o poco dichas medidas por considerarlas justas, sabias o acertadas. Igual debe mantener su posición opositora, base del espíritu crítico y antípoda de la parada complaciente con el poderoso.
La función social del periodismo (hacer públicos los asuntos que deben serlo, promover el debate sobre ellos, ofrecer distintas miradas y análisis sobre los fenómenos de la realidad social, y -lisa y llanamente- informar a la población) debe ser un imperativo categórico. Pero no haciéndolo detrás de una falsa objetividad que no existe, sino justamente, revelando su compromiso u oposición a tal o cual idea. Para que el público elija.
"Periodismo es mostrar lo que no se quiere que se sepa. El resto... es propaganda"
0
escrito por Falejanlez, abril 06, 2010
Sra Sandra Crucianelli, le comento que según mi parecer, usted, con respecto a temas politicos ( en especial con el intendente actual) carece de objetividad periodistica, porque denota en cada una de las notas inclinaciones radicales, siempre opinando en lo errado que esta el intendente. ¿usted cree que hizo algo bien nuestro intendente, o estan todas sus decisiones erradas?.
yo no tengo ninguna inclinación política y no defiendo a los peronistas ni nada, igual me parece que son delincuentes con saco y corbata, pero me gustaría que pudiera tener mas objetividad en esos temas.
La admiro como periodista por todas las demás cuestiones, que ningún otro periodista en Bahía dice, por el auspicio de la Cooperativa y empresa Dow, sabrá entender.
Gracias

RESPUESTA DE SANDRA CRUCIANELLI:
Estimado: Nunca dije que fuera objetiva. No puedo serlo por cuanto no soy un objeto sino un sujeto. Si leyó bien la nota, entenderá que la objetividad periodística no existe. Es el argumento de algunos pícaros para no contar verdades incómodas. Nunca presumí de objetiva. No lo fui con Linares, no lo fui con Lopes, no lo soy con este intendente ni lo seré con los que vendrán. Es mi modo de ver al periodismo: el perro guardián de la sociedad. No el perro faldero. Lo bueno que hace el intendente...eso no es periodismo. es propaganda. Y para eso el intendente tiene contratados (con nuestro dinero), los servicios de la Agencia Rex Publicidad. No estoy encolumnada detrás de ningún partido político ya que de lo que hay, no me gusta ninguno, para serle sincera, lo cual dada la naturaleza de mi trabajo, es una suerte de bendición. Finalmente, no puedo garantizarle objetividad, pero sí honestidad intelectual. Lo que escribo lo escribo porque lo creo firmemente. Porque son mis ideas, mi convicción.
Saludos.
Sandra Crucianelli
Editora General


0
escrito por Falejanlez, abril 07, 2010
Muy agradecido de su respuesta, y sin duda de su honestidad intelectual. Aunque disiento de lo que es propaganda politica, de lo que está bien hecho, que bueno que se puede opinar en su diario.
Gracias

Escribir comentario

busy
 

La Ultimísima Opción

Get Adobe Flash player

Solo Televisión

banner_120x90_ozono bannerasocmedica